Radar del 16 de octubre de 2026
La vigilancia digital avanza hacia métodos que las defensas convencionales no alcanzan: Meta construye dossiers horarios sobre personas sin su conocimiento, mientras el fingerprinting de navegador identifica usuarios con precisión creciente sin dejar rastro en sus dispositivos. El consentimiento, como mecanismo de protección, pierde terreno ante una arquitectura diseñada para operar fuera de su alcance.
Meta Muse construye perfiles horarios de personas que nunca han dado su consentimiento

HERRAMIENTAS — Las instrucciones internas de Meta Muse, obtenidas del propio prompt de sistema del agente por el investigador Karan Joshi y publicadas por WIRED (oct. 2026), revelan que el asistente actualiza cada hora un dosier sobre cada persona en la vida del usuario —familiares, amigos, colegas, contactos— con historial de conversaciones, datos relacionales, preferencias y tensiones. Esas personas no son usuarias de Muse y no tienen forma efectiva de excluirse. Meta confirmó la autenticidad de los archivos, alegando que estaban diseñados para ser accesibles al usuario en nombre de la transparencia.
La autonomía digital ya no es individual: si alguien de tu círculo usa un asistente de este tipo, tus datos entran en el sistema. La pregunta es si se puede consentir en nombre de otros.
Fuente: wired.com
